Estos días han sido de mucho movimiento en todos los ámbitos. Mis más grandes deseos de paz y tranquilidad a todos, pero sobre todo a mi tierra adoptiva Morelos y su capital, convulsionada el día de ayer por tan trágicos acontecimientos; ojala y sirviera para contener lo incontenible, pero todos sabemos que no es así. Un abrazo a todos los amigos de Cuernavaca. Van las últimas letras del año.
Un decálogo navideño. Con nuestro Presidente instaurado en el nuevo Moisés del siglo XXI (por aquello de los decálogos), tenemos un tema a bote-pronto en la mesa: La Reforma Política. Para nadie es ajeno que este País necesita de una reforma integral del Estado y que hay temas que son torales en lo que al sistema político se refiere; por ello es más que plausible la propuesta de Calderón sobre la Reforma Política de México. Sin embargo, es una propuesta más que trunca, incompleta, desvinculada. El punto de la reelección que ya lo hemos tocado, y aquí solo puntualizó que doce años son muchos, un periodo más que prudente sería nueve para legisladores y seis para alcaldes y delegados del DF; y a la par he dicho, la reducción del numero de legisladores es más que necesaria en un país donde las carencias son cada vez mayores y los gastos del gobierno también, por ende una reducción en su cuerpo legislativo, en su estructura administrativa y en la austeridad presupuestal es urgente. La segunda vuelta electoral para la Presidencia de la República también es medular, ya que se generan los equilibrios y las alianzas que permitan un transito más o menos seguro de los gobiernos que eviten las parálisis gubernamentales por la falta de consensos, acuerdos y afinidades políticas. Ahora bien, las otras propuestas, que son: facultad de iniciar leyes de la Suprema Corte, la afirmativa ficta a dos propuestas del Ejecutivo y el referéndum en reformas constitucionales, la iniciativa ciudadana, incremento al 4% de la votación mínima para mantener registro un partido, las candidaturas ciudadanas y el veto presidencial, son incompletas si no están vinculadas con un verdadero sistema de rendición de cuentas, con la implementación del precisito y sobre todo la revocación del mandato; así también falta revisar la estructura de la Administración Pública Federal, un reajuste real y general a los topes salariales de todos los funcionarios públicos y sobre todo los de elección popular; el empate de elecciones locales con federales que haga más barata la democracia mexicana; la creación de un Primer Ministro o Jefe de Gobierno, emanado del Congreso que de contrapesos a las decisiones de gobierno, y una amplia revisión del esquema municipal para que estos sean, más que pequeños feudos de algunos Alcaldes, células de desarrollo nacional a partir del reconocimiento de las necesidades de las comunidades y su puntual atención (son miles de millones los que se pierden en los municipios por malos manejos de los gobiernos). Resulta irrisorio como algunos actores políticos reclaman un consenso previó a la emisión de esta propuesta, como si no lleváramos años discutiéndola; pero el verdadero debate está por comenzar, el Senado nuevamente será la piedra angular entre sociedad y gobierno para sacar esta Reforma. Dejamos pregunta: ¿Por qué mandar en diciembre una propuesta que se empezará a debatir hasta febrero? Muchos piensan que es una más de las cortinas de humo para que no nos duela tanto la follada fiscal del próximo año, pero esa no se olvidará
Sacando el Cobre. Entre la mayoría de los analistas políticos existía cierta reserva sobre el papel que desempeñaría Barack Obama como Presidente de los EE UU, razón tenían y el tiempo se las dio. Si bien es cierto que todo lo que sea diferente al nefasto personaje de Bush como líder de los norteamericanos, el buen Barack ha tenido que sacar el cobre muy rápido; y no es que sea una mala persona o tenga negras intenciones, no no no, se trata de que la ideología estadounidense es muy firme y sus políticas internas y externas inamovibles. Los EE UU quieren dominar al mundo (si así como el pequeño Cerebro y su acompañante Pinky), corre por sus venas la ideología imperialista y la imposición del capitalismo neoliberal. El objetivo es dar al mercado internacional (que en mucho controla, aunque China ya está dado batalla) manos libres para elevar o quebrar naciones, y reforzar su protectorado interno para que sus empresas sean lo más sólidas posibles. Con la grave crisis económica de estos años, de la cual en gran medida fue provocada por ellos y sus libertades al mercado de las especulaciones, provocó lo que ni la guerra en Irak y sus miles de muertos civiles y mentiras sobre armas nucleares pudieron: tirar el régimen de George W. Bush. La llegada de Obama a la Casa Blanca despertó millones de esperanzas, tanto en el pueblo estadounidense como en el plano internacional, al grado que sucedió lo impensable, es Premio Novel de la Paz sin más merito que despertar esperanza como un Cuauhtémoc Blanco regresando a la Selección Nacional; y para coronar el pastel, en pleno discurso de aceptación, habla de la “necesidad” de la guerra para conseguir la paz, irónico. Pero el punto que realmente nos debe de preocupar a los mexicanos es la reedición del Imperio Gringo vs Latinoamérica; como en los años ochenta, el gobierno de Obama-Clinton dejo claro lo que busca en la parte centro-sur del continente: derrocar a la izquierda socialista que avanza a pasos firmes; ¿qué se puede esperar de un gobierno que no respeta la democracia de otro país? ¿cómo confiar en un gobierno que simula tender lasos con todos, pero que sabe muy bien que hará lo que sea (incluso avalar implícitamente un golpe de Estado) para que no avance un modelo de desarrollo diferente al capitalismo salvaje del neoliberalismo y la derecha ultraconservadora? Barack sacó el cobre, y Manuel Zelaya lo sabe muy bien. No prender los focos rojos ante el consumado golpe de Estado en Honduras avalado por los EE UU y sus esbirros Colombia, Perú, y Costa Rica, es ser ingenuos e incautos. Poco a poco Brasil se está convirtiendo en ese liderazgo que necesitan los pueblos de América, alejado a las estridencias y arrebatos de un Hugo Chávez que llega a despertar desconfianza por ello, si Venezuela ingresa al MERCOSUR, poco a poco se lograran grandes avances para estas naciones.
¿Y México? Bien gracias, con 64 ejecutados ayer,. . . ¿gusta usted?
Punto Final. El mundo voltea a hacía Copenhague. Esperemos que Copenhague mire al Mundo y su futuro.
Atte.
... Donde El Olvido
Erubey Gtz
Por que hay letras que se empeñan en salir para decir lo que pasa día a día. La vida es más llevadera si la vivimos en pantuflas.
jueves, diciembre 17, 2009
jueves, diciembre 03, 2009
- "Sufragio Efectivo... ¿Soberanía Popular?" -
En pleno aniversario de su tercer año como presidente de este país, Felipe Calderón envía al legislativo una serie de iniciativas encaminadas, dice él, a ser el segundo paquete de reformas de fondo. Entre estas reformas sobresalen las figuras de la reelección de legisladores (diputados y senadores) y de alcaldes, así como la figura de la iniciativa ciudadana; también se habla de reformas a los medios de comunicación para hacer del uso del celular y de la Internet algo común y de acceso a todos los mexicanos. Nos enfocaremos en el aspecto reeleccionista por el momento.
Desde hace un siglo en México se pugna por la no reelección, fue bandera de la llamada “revolución mexicana” a partir de lo escrito por Francisco I. Madero. Al triunfo de los “revolucionarios”, que a la pos sería la “familia revolucionaria” y se institucionalizarían en el PNR, PNM y después en el PRI, está siguió siendo bandera oficialista; incluso antes de la llegada de Vicente Fox a la Presidencia de la República (e incluso tiempo después y en algunos caso hasta la fecha) se usó la frase “Sufragio Efectivo, No Reelección” como rubrica de documentos oficiales, al grado que muchos pensaron que era un mandato constitucional y que si no se plasmaba no tenia validez el documento. Total, que la cultura de la no reelección ha perdurado hasta la fecha, tanto en la sociedad como en la propia clase política.
En el caso de la sociedad, el pueblo en concreto, la idea de una reelección causará confusión y controversia, incluso en los sondeos que se deriven del tema no dudo que las opiniones se dividan. ¿Por qué? Son dos las razones que pensamos se pueden dar. La primera es que la idea de la reelección, sobre todo en el ámbito municipal, a muchos les significará un premio a la corrupción; seamos honestos: ¿cuántos de los 2,438 municipios presentan casos de “caciquismo”? ¿Cuántos de ellos cumplen a cabalidad con las leyes de transparencia de sus estados? ¿Cuántos de ellos manejan de manera clara los recursos municipales que entran en los supuestos del art. 115 constitucional que les faculta para administrar libremente su hacienda y finanzas propias? Siento que la mayoría de los municipios rurales (y uno que otro urbano) caen en estos supuestos. Por ello mucha gente podría pensar que, si con todo y que ahora no se pueden reelegir, las elecciones muchas veces son fraudulentas, se usan recursos públicos para beneficiar a los candidatos del alcalde o del partido en el poder, qué no será cuando estos se puedan reelegir. Por otro lado estarán los que crean (y me incluyó) que la reelección puede ser vía de profesionalización del servicio público municipal y de los propios gobernantes, consultar a los tres años a la población para saber si el rumbo va bien o no, es un síntoma democrático, pero aquí coincido con Porfirio Muñoz Ledo, en que a la reelección le falta su “contraveneno”: la revocación del mandato. Si puedo reelegirme como alcalde, diputado o senador, también debo someterme a la voluntad del pueblo en el caso de que mi desempeño no sea el adecuado. La revocación del mandato vía un plebiscito daría una herramienta más que útil al pueblo para expresar su voluntad como ente del que emana el poder político de la sociedad. Pero seamos honestos, ese paso no se dará, por que la clase política no va a permitir que el pueblo tenga esas facultades (aunque por naturaleza política le estén conferidas), perderían el control del barco y la tripulación se les amotinaría. Y en cierta forma tienen razón. La sociedad mexicana, en un porcentaje muy alto, no cuenta con la cultura política que permita el ejercicio libre de esos derechos, todavía muchos se dejan manipular, chantajear, presionar o comprar por lidercillos de poca monta (y no tanta) al momento de ejercer sus derechos políticos. O simplemente vota por cuestiones más cercanas a la “popularidad” y a las emociones, que a la viabilidad de proyectos o al voto razonado.
En el caso de los legisladores, la clave es: ¿por cuantas legislaturas podrán reelegirse? ¿Qué fin tendrán los diputados y senadores plurinominales (desde el lunes llamados “de lista”, como no se les llamaba desde los años 50’s, con la finalidad de confundir las figuras ante la población, eso es claro)? ¿En que porcentaje se reducirá el numero de legisladores? La postura de un servidor es clara en este sentido: dejar por un máximo de tres legislaturas a un diputado y dos a un senador; desaparecer la figura de los diputados plurinominales, y de persistir (como se que será) limitar a que los plurinominales se reelijan por voto directo, y se niegue a los de distrito la reelección por vía plurinominal, y en el caso del senado no existan plurinominales; se reduzca a trescientos los diputados y a sesenta y cuatro los senadores. El país necesita que los gastos se enfoquen en políticas públicas y no en gasto corriente, que la democracia sea real y no de tinta y papel.
Asimismo se debe de aprobar la figura de la iniciativa popular (o ciudadana como lo marca la iniciativa del Presidente) y agregar y fortalecer las del referéndum, el plebiscito y la revocación del mandato. Como complemento se debe de reformar de manera sustancial la Ley Electoral y la de Educación para impulsar con mucho más fuerza la educación cívica que genere una cultura política acorde a los tiempos actuales en donde la democracia participativa es la tónica en muchas Naciones de todos los continentes. Y si ya de paso al reformar la Ley Electoral desaparecen los Institutos Estatales Electorales, y se trata de empatar las elecciones locales con las Federales, el gasto democrático (somos la democracia más cara del mundo) se vería sustancialmente reducido.
La moneda está en el aire. Los debates empezarán de manera interesante a partir del primer periodo de sesiones del año entrante, este ya no da para ello.
Punto y seguido.
Signos de Interrogación. ¿Por qué no se rescata la reforma en materia de Seguridad Pública? Ahí hay un paso más que importante, y aunque no está completa si tiene matices interesante, como la unificación de corporaciones y el mayor control de los elementos policíacos. Y de paso que le agreguen algunas cosillas, mire usted: ¿No le parecería aceptable que las averiguaciones previas las integraran agente investigadores (lo que se conoce en EE UU como detectives), y que estos fueran policías de carrera que pasan por exámenes de conocimientos, aptitudes y capacidades psicológicas? ¿Qué le parecería la desaparición de la política judicial (metamorfizada ya como ministerial o investigadora)? ¿Qué le parecería la creación de las fiscalías en lugar de los obsoletos y corruptos ministerios públicos, con abogados de carrera que presenten cartas credenciales de escolaridad y desempeño de su profesión y aprueben exámenes serios y de primer nivel? ¿No sería motivo de confianza el contar con sistemas de investigación modernos y profesionales con la más alta tecnología y que fueran operados por verdaderos profesionistas, y no los peritos que tenemos ahora que alteran los lugares de algún crimen sin el menor conocimiento? ¿No cree amigo lector que tener una base de datos única de elementos policíacos evitaría casos como los secuestros más sonados en los últimos días, donde policías en activo participaron? Lo dejamos de tarea.
Atte.
. . . Donde El Olvido
Erubey Gtz.
Desde hace un siglo en México se pugna por la no reelección, fue bandera de la llamada “revolución mexicana” a partir de lo escrito por Francisco I. Madero. Al triunfo de los “revolucionarios”, que a la pos sería la “familia revolucionaria” y se institucionalizarían en el PNR, PNM y después en el PRI, está siguió siendo bandera oficialista; incluso antes de la llegada de Vicente Fox a la Presidencia de la República (e incluso tiempo después y en algunos caso hasta la fecha) se usó la frase “Sufragio Efectivo, No Reelección” como rubrica de documentos oficiales, al grado que muchos pensaron que era un mandato constitucional y que si no se plasmaba no tenia validez el documento. Total, que la cultura de la no reelección ha perdurado hasta la fecha, tanto en la sociedad como en la propia clase política.
En el caso de la sociedad, el pueblo en concreto, la idea de una reelección causará confusión y controversia, incluso en los sondeos que se deriven del tema no dudo que las opiniones se dividan. ¿Por qué? Son dos las razones que pensamos se pueden dar. La primera es que la idea de la reelección, sobre todo en el ámbito municipal, a muchos les significará un premio a la corrupción; seamos honestos: ¿cuántos de los 2,438 municipios presentan casos de “caciquismo”? ¿Cuántos de ellos cumplen a cabalidad con las leyes de transparencia de sus estados? ¿Cuántos de ellos manejan de manera clara los recursos municipales que entran en los supuestos del art. 115 constitucional que les faculta para administrar libremente su hacienda y finanzas propias? Siento que la mayoría de los municipios rurales (y uno que otro urbano) caen en estos supuestos. Por ello mucha gente podría pensar que, si con todo y que ahora no se pueden reelegir, las elecciones muchas veces son fraudulentas, se usan recursos públicos para beneficiar a los candidatos del alcalde o del partido en el poder, qué no será cuando estos se puedan reelegir. Por otro lado estarán los que crean (y me incluyó) que la reelección puede ser vía de profesionalización del servicio público municipal y de los propios gobernantes, consultar a los tres años a la población para saber si el rumbo va bien o no, es un síntoma democrático, pero aquí coincido con Porfirio Muñoz Ledo, en que a la reelección le falta su “contraveneno”: la revocación del mandato. Si puedo reelegirme como alcalde, diputado o senador, también debo someterme a la voluntad del pueblo en el caso de que mi desempeño no sea el adecuado. La revocación del mandato vía un plebiscito daría una herramienta más que útil al pueblo para expresar su voluntad como ente del que emana el poder político de la sociedad. Pero seamos honestos, ese paso no se dará, por que la clase política no va a permitir que el pueblo tenga esas facultades (aunque por naturaleza política le estén conferidas), perderían el control del barco y la tripulación se les amotinaría. Y en cierta forma tienen razón. La sociedad mexicana, en un porcentaje muy alto, no cuenta con la cultura política que permita el ejercicio libre de esos derechos, todavía muchos se dejan manipular, chantajear, presionar o comprar por lidercillos de poca monta (y no tanta) al momento de ejercer sus derechos políticos. O simplemente vota por cuestiones más cercanas a la “popularidad” y a las emociones, que a la viabilidad de proyectos o al voto razonado.
En el caso de los legisladores, la clave es: ¿por cuantas legislaturas podrán reelegirse? ¿Qué fin tendrán los diputados y senadores plurinominales (desde el lunes llamados “de lista”, como no se les llamaba desde los años 50’s, con la finalidad de confundir las figuras ante la población, eso es claro)? ¿En que porcentaje se reducirá el numero de legisladores? La postura de un servidor es clara en este sentido: dejar por un máximo de tres legislaturas a un diputado y dos a un senador; desaparecer la figura de los diputados plurinominales, y de persistir (como se que será) limitar a que los plurinominales se reelijan por voto directo, y se niegue a los de distrito la reelección por vía plurinominal, y en el caso del senado no existan plurinominales; se reduzca a trescientos los diputados y a sesenta y cuatro los senadores. El país necesita que los gastos se enfoquen en políticas públicas y no en gasto corriente, que la democracia sea real y no de tinta y papel.
Asimismo se debe de aprobar la figura de la iniciativa popular (o ciudadana como lo marca la iniciativa del Presidente) y agregar y fortalecer las del referéndum, el plebiscito y la revocación del mandato. Como complemento se debe de reformar de manera sustancial la Ley Electoral y la de Educación para impulsar con mucho más fuerza la educación cívica que genere una cultura política acorde a los tiempos actuales en donde la democracia participativa es la tónica en muchas Naciones de todos los continentes. Y si ya de paso al reformar la Ley Electoral desaparecen los Institutos Estatales Electorales, y se trata de empatar las elecciones locales con las Federales, el gasto democrático (somos la democracia más cara del mundo) se vería sustancialmente reducido.
La moneda está en el aire. Los debates empezarán de manera interesante a partir del primer periodo de sesiones del año entrante, este ya no da para ello.
Punto y seguido.
Signos de Interrogación. ¿Por qué no se rescata la reforma en materia de Seguridad Pública? Ahí hay un paso más que importante, y aunque no está completa si tiene matices interesante, como la unificación de corporaciones y el mayor control de los elementos policíacos. Y de paso que le agreguen algunas cosillas, mire usted: ¿No le parecería aceptable que las averiguaciones previas las integraran agente investigadores (lo que se conoce en EE UU como detectives), y que estos fueran policías de carrera que pasan por exámenes de conocimientos, aptitudes y capacidades psicológicas? ¿Qué le parecería la desaparición de la política judicial (metamorfizada ya como ministerial o investigadora)? ¿Qué le parecería la creación de las fiscalías en lugar de los obsoletos y corruptos ministerios públicos, con abogados de carrera que presenten cartas credenciales de escolaridad y desempeño de su profesión y aprueben exámenes serios y de primer nivel? ¿No sería motivo de confianza el contar con sistemas de investigación modernos y profesionales con la más alta tecnología y que fueran operados por verdaderos profesionistas, y no los peritos que tenemos ahora que alteran los lugares de algún crimen sin el menor conocimiento? ¿No cree amigo lector que tener una base de datos única de elementos policíacos evitaría casos como los secuestros más sonados en los últimos días, donde policías en activo participaron? Lo dejamos de tarea.
Atte.
. . . Donde El Olvido
Erubey Gtz.
miércoles, noviembre 11, 2009
– “Si la angustia no tuviera tantos meses… ” –
Los tiempos siguen su marcha, y con ellos, más que las respuestas, se acrecientan las incertidumbres.
Se aproxima el fin de año; 2009 nos ha deparado muchas cosas en lo que a política nacional y destino como país se refiere. Como la gran mayoría lo sabíamos, la Ley de Ingresos de la Federación pasó tal cual y como la parieron en la Cámara de Diputados, las modificaciones por parte de los Senadores fue pírrica y en algunos casos caótica. No se atrevieron a quitar las exenciones del pago de impuestos, y que son mamadera de recursos de las grandes empresas, incluso se aventaron la puntada (chistosos y ocurrentes ellos) de volver secreto fiscal los nombres de los contribuyentes, incluso para la propia Cámara de Diputados (nuestros utópicos representantes, lo que da a entender que el pueblo se jode – que raro – y no puede saber quienes no pagan o pagan de menos los impuestos con los que subsiste el Estado). Dicha ley es, como la nueva cinta de Tarantino: bastarda sin gloria, porque nadie quiere aceptar su paternidad y menos si de asumir costos políticos se trata. Nuevamente el pueblo pagará los errores de la clase gobernante; la cual hace gala de cinismo amén de que sabe que el pueblo podrá gritar y mentar madres, pero de ahí no pasa. Ahora toca el turno de la Ley de Egresos, el presupuesto; no esperemos nada, será solo un reparto del pastel cada vez mas miserable de los recursos públicos entre unos cuantos; los grandes vencedores serán los gobernadores del PRI y uno que otro del PAN, que verán engordadas las arcas en tiempos de elecciones como los que se avecinan en 2010. Olvídense de un incremento a las Universidades públicas, o a Seguridad y Desarrollo Social; pero si esperen un incremento en Seguridad Pública para la “guerra de los petardos” del Gobierno Federal, para la SEMARNAT o SAGARPA (cajas chicas de los mapaches electoreros con los programas de apoyo). En fin, lo mismo que venimos padeciendo desde hace ya casi 15 años.
Pasando a otro tema, resultará más que importante el observar las movilizaciones de mañana 11 de noviembre con motivo del apoyo al SME, y la próxima convocatoria de un paró nacional y una posible huelga nacional. Medir la temperatura de esos movimientos nos permitirá entender la fuerza no del SME, sino de los grupos sociales y sindicales; por que desgraciadamente puede pasar con el asunto del SME y LyFC, lo mismo que pasó con López Obrador, que capitalizó el descontento social para su figura, causa y beneficio personal, ya que (desde mi muy particular punto de vista) no tienen por sí mismos esa capacidad de convocatoria. Esperemos que las movilizaciones sean concurridas, que el pueblo se manifieste y se pase a acciones de presión social que obliguen a los políticos a replantear las reglas del juego y se generen rumbos más firmes y en beneficio de todo el país y no ya de unos cuantos. Esperemos que estas acciones de protesta no sean encabezadas por nadie, que dejen que sea el pueblo quien se exprese, que no se cuelguen la medalla los Obrador, los Esparza, los Muñoz Ledo, los Noroña, los Ebrad, ni nadie de ellos; que no se les haga el caldo gordo a quienes buscan el poder por el poder mismo (por lo menos hasta ahora se ha visto así, esperemos que de darse cambios demuestren altura de miras, estatura política y compromiso patriótico con el pueblo esta vez).
Los puntos de cambio siguen siendo los mismo, y nunca más claros que ahora: 1) una reforma del Estado a fondo que incluya las segundas vueltas electorales, la reelección de munícipes y legisladores, la reducción de diputados y senadores, la redistritación del país, la reducción en la matricula de altos mandos del gabinete, la creación de un esquema policial con estructura de ascensos y promociones en base a aptitudes y con la reducción de cuerpos policíacos en dos: un estatal y un federal, la autonomía de la procuraduría de justicia y del auditoria superior federal y estatales; creación plena de la iniciativa popular con aplicación del referéndum, el plebiscito y la revocación del mandato, que se puedan fiscalizar a los sindicatos de gobierno por hacer uso de recursos públicos; 2) una reforma educativa integral que incluya la ampliación de los horarios de clase para incluir actividades deportivas y culturales a nivel de formación y no solo de recreación, que pase por la certificación de la matricula docente, que se generen verdaderas facultades a los padres de familia en la educación de sus hijos, que se replanteen los programas de estudio para generar gente pensante y no solo actuante, que se mejoren las condiciones de estudio con escuelas en buen estado, que se apoye a la educación superior para que cada vez más jóvenes puedan terminar una carrera, que se creen más centros de investigación en todas las áreas y se apoye a los académicos; y 3) que se modifique el modelo económico para que se llegue a una verdadera reforma en materia fiscal y que se paguen impuestos de forma justa y equitativa, que se genere una reforma laborar que pase por el incremento al salario mínimo y se le permita al trabajador acceder a una jubilación digna y suficiente (reforma de la AFORES), que se reduzca el gasto corriente del gobierno en todos sus niveles, que se apliquen tabuladores de salarios, que se eliminen los privilegios de los ex-presidentes, que modifiquen los esquemas de prestaciones sociales a los altos mandos, que se incremente el presupuesto en gasto social y se cree un nuevo esquema de combate a la pobreza que sea transparente y efectivo, que se revise a fondo el TLCAN y se creen mejores condiciones para los trabajadores y campesinos mexicanos, que se revise la política de Seguridad Social para que cubra a cabalidad los problemas de atención médica, estancias infantiles, pensiones y desempleo, que se fomente a las empresas mexicanas y se replantee los esquemas para la inversión extranjera para que dejen de ser vías de ordeña de recursos nacionales, que se busque la explotación del turismo por medio de esquemas de cooperativas para el desarrollo de los pueblos marginados e indígenas (que en muchos casos son lo mismo).
Hasta aquí la carta adelantada a San Nicolás en At`n a San Juditas (por aquello de las causas imposibles).
Punto y seguido.
Nota al pie. Han sido varios los que observan la falta de una participación más activa de un servidor, sin embargo creo firmemente que todos formamos parte de algún engrane de este bosquejo de cambio, por lo pronto trato de aportar mi grano de arena al difundir estas palabras y forma de ver las cosas con todos ustedes, muchos son camaradas, colegas y gente inmersa en la actividad política, pero muchos otros no, a ambos grupos les hablo, pero buscó más influir en los segundos, por que son los indispensables para que los cambios se den. Los futuros son inciertos, hoy estoy detrás de un teclado, mañana no lo sé, pero hay que hacer nuestro trabajo, cumplir con nuestro deber en la trinchera que nos vaya tocando.
Entre paréntesis. Para mi entrañable amigo Adalberto: “La respuesta terminaba tan triste que nunca la pude empezar”. Creo que esa discusión será mejor de viva voz y cara a cara “manin”. El tiempo vendrá.
Con Comillas. El 17 de noviembre sale en Europa y Sudamérica el nuevo disco del maestro Joaquín Sabina "Vinagre y Rosas", lo esperaremos acá con mucho más que solo gusto Bendito sea.
Punto final y sin dos puntos suspensivos.
Atte.
... donde El Olvido...
Erubey Gutiérrez
Los tiempos siguen su marcha, y con ellos, más que las respuestas, se acrecientan las incertidumbres.
Se aproxima el fin de año; 2009 nos ha deparado muchas cosas en lo que a política nacional y destino como país se refiere. Como la gran mayoría lo sabíamos, la Ley de Ingresos de la Federación pasó tal cual y como la parieron en la Cámara de Diputados, las modificaciones por parte de los Senadores fue pírrica y en algunos casos caótica. No se atrevieron a quitar las exenciones del pago de impuestos, y que son mamadera de recursos de las grandes empresas, incluso se aventaron la puntada (chistosos y ocurrentes ellos) de volver secreto fiscal los nombres de los contribuyentes, incluso para la propia Cámara de Diputados (nuestros utópicos representantes, lo que da a entender que el pueblo se jode – que raro – y no puede saber quienes no pagan o pagan de menos los impuestos con los que subsiste el Estado). Dicha ley es, como la nueva cinta de Tarantino: bastarda sin gloria, porque nadie quiere aceptar su paternidad y menos si de asumir costos políticos se trata. Nuevamente el pueblo pagará los errores de la clase gobernante; la cual hace gala de cinismo amén de que sabe que el pueblo podrá gritar y mentar madres, pero de ahí no pasa. Ahora toca el turno de la Ley de Egresos, el presupuesto; no esperemos nada, será solo un reparto del pastel cada vez mas miserable de los recursos públicos entre unos cuantos; los grandes vencedores serán los gobernadores del PRI y uno que otro del PAN, que verán engordadas las arcas en tiempos de elecciones como los que se avecinan en 2010. Olvídense de un incremento a las Universidades públicas, o a Seguridad y Desarrollo Social; pero si esperen un incremento en Seguridad Pública para la “guerra de los petardos” del Gobierno Federal, para la SEMARNAT o SAGARPA (cajas chicas de los mapaches electoreros con los programas de apoyo). En fin, lo mismo que venimos padeciendo desde hace ya casi 15 años.
Pasando a otro tema, resultará más que importante el observar las movilizaciones de mañana 11 de noviembre con motivo del apoyo al SME, y la próxima convocatoria de un paró nacional y una posible huelga nacional. Medir la temperatura de esos movimientos nos permitirá entender la fuerza no del SME, sino de los grupos sociales y sindicales; por que desgraciadamente puede pasar con el asunto del SME y LyFC, lo mismo que pasó con López Obrador, que capitalizó el descontento social para su figura, causa y beneficio personal, ya que (desde mi muy particular punto de vista) no tienen por sí mismos esa capacidad de convocatoria. Esperemos que las movilizaciones sean concurridas, que el pueblo se manifieste y se pase a acciones de presión social que obliguen a los políticos a replantear las reglas del juego y se generen rumbos más firmes y en beneficio de todo el país y no ya de unos cuantos. Esperemos que estas acciones de protesta no sean encabezadas por nadie, que dejen que sea el pueblo quien se exprese, que no se cuelguen la medalla los Obrador, los Esparza, los Muñoz Ledo, los Noroña, los Ebrad, ni nadie de ellos; que no se les haga el caldo gordo a quienes buscan el poder por el poder mismo (por lo menos hasta ahora se ha visto así, esperemos que de darse cambios demuestren altura de miras, estatura política y compromiso patriótico con el pueblo esta vez).
Los puntos de cambio siguen siendo los mismo, y nunca más claros que ahora: 1) una reforma del Estado a fondo que incluya las segundas vueltas electorales, la reelección de munícipes y legisladores, la reducción de diputados y senadores, la redistritación del país, la reducción en la matricula de altos mandos del gabinete, la creación de un esquema policial con estructura de ascensos y promociones en base a aptitudes y con la reducción de cuerpos policíacos en dos: un estatal y un federal, la autonomía de la procuraduría de justicia y del auditoria superior federal y estatales; creación plena de la iniciativa popular con aplicación del referéndum, el plebiscito y la revocación del mandato, que se puedan fiscalizar a los sindicatos de gobierno por hacer uso de recursos públicos; 2) una reforma educativa integral que incluya la ampliación de los horarios de clase para incluir actividades deportivas y culturales a nivel de formación y no solo de recreación, que pase por la certificación de la matricula docente, que se generen verdaderas facultades a los padres de familia en la educación de sus hijos, que se replanteen los programas de estudio para generar gente pensante y no solo actuante, que se mejoren las condiciones de estudio con escuelas en buen estado, que se apoye a la educación superior para que cada vez más jóvenes puedan terminar una carrera, que se creen más centros de investigación en todas las áreas y se apoye a los académicos; y 3) que se modifique el modelo económico para que se llegue a una verdadera reforma en materia fiscal y que se paguen impuestos de forma justa y equitativa, que se genere una reforma laborar que pase por el incremento al salario mínimo y se le permita al trabajador acceder a una jubilación digna y suficiente (reforma de la AFORES), que se reduzca el gasto corriente del gobierno en todos sus niveles, que se apliquen tabuladores de salarios, que se eliminen los privilegios de los ex-presidentes, que modifiquen los esquemas de prestaciones sociales a los altos mandos, que se incremente el presupuesto en gasto social y se cree un nuevo esquema de combate a la pobreza que sea transparente y efectivo, que se revise a fondo el TLCAN y se creen mejores condiciones para los trabajadores y campesinos mexicanos, que se revise la política de Seguridad Social para que cubra a cabalidad los problemas de atención médica, estancias infantiles, pensiones y desempleo, que se fomente a las empresas mexicanas y se replantee los esquemas para la inversión extranjera para que dejen de ser vías de ordeña de recursos nacionales, que se busque la explotación del turismo por medio de esquemas de cooperativas para el desarrollo de los pueblos marginados e indígenas (que en muchos casos son lo mismo).
Hasta aquí la carta adelantada a San Nicolás en At`n a San Juditas (por aquello de las causas imposibles).
Punto y seguido.
Nota al pie. Han sido varios los que observan la falta de una participación más activa de un servidor, sin embargo creo firmemente que todos formamos parte de algún engrane de este bosquejo de cambio, por lo pronto trato de aportar mi grano de arena al difundir estas palabras y forma de ver las cosas con todos ustedes, muchos son camaradas, colegas y gente inmersa en la actividad política, pero muchos otros no, a ambos grupos les hablo, pero buscó más influir en los segundos, por que son los indispensables para que los cambios se den. Los futuros son inciertos, hoy estoy detrás de un teclado, mañana no lo sé, pero hay que hacer nuestro trabajo, cumplir con nuestro deber en la trinchera que nos vaya tocando.
Entre paréntesis. Para mi entrañable amigo Adalberto: “La respuesta terminaba tan triste que nunca la pude empezar”. Creo que esa discusión será mejor de viva voz y cara a cara “manin”. El tiempo vendrá.
Con Comillas. El 17 de noviembre sale en Europa y Sudamérica el nuevo disco del maestro Joaquín Sabina "Vinagre y Rosas", lo esperaremos acá con mucho más que solo gusto Bendito sea.
Punto final y sin dos puntos suspensivos.
Atte.
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