pero ella prefería escuchar mentiras piadosas”
J. Sabina
Solo desde abajo, desde los movimientos, desde la sociedad civil organizada; a partir de la difusión de ideas, de principios políticos básicos, de la información seria y objetiva. Acá no se trata de ideologías, se trata de crear ciudadanía y de generar contrapesos a los poderes fáticos que son los que gobiernan este país a través de la partidocracia.
El triunfo del PRI en el Estado de México no es sorpresa. Lo que debe de preocuparnos como sociedad es estar en manos de una pequeña fracción de la ciudadanía (en el EdoMéx fue del 43%, y de esos como 25% eligieron al Gobernador) que es la que decide el rumbo. ¿Porqué no vamos a votar? Simple, no le vemos caso. Creemos que todo está escrito o ya planeado o corrompido. El desinterés sobre la política es el caldo de cultivo para la oligarquía que nos tiene en sus manos. El voto nulo es otra cosa. Me declaro “anulista” ante las circunstancias en que el ciudadano se encuentra en la política mexicana. Valemos un pinche voto, así de claro. No tenemos más derechos “reales” en la política, si queremos ser elegidos debemos hacer cola en un partido y ver si tu dinero, liderazgo y propuesta les convence, sino te quedas con las ganas. El Dr. Miguel Carbonell, como muchos otros, dicen que es negativo para la democracia anular el voto. Yo contesto ¿Por qué debo optar por el mal menor, si ninguno de los candidatos, ni sus propuestas y menos sus partidos me convencen? ¿Qué hago con el sentimiento de culpa de saber que el corrupto de mi Alcalde salió de esa boleta electoral y yo convalide su legitimidad con mi voto, aunque no fuera por él? ¿Tengo o no derecho de estar en contra de un sistema electoral y político que desdeña al ciudadano como parte de la sociedad, que es donde emana el poder político?
Nos acercamos a una nueva página de la historia política de este país. 2012 vendrá a consolidar la mediocridad de nuestra clase política. Al frente tres cartas marcadas: Un Peña Nieto que se siente ya en Los Pinos (y no le faltan motivos para sentirlo), un Andrés Manuel López Obrador casado con su movimiento y con casi nulas posibilidades de ganar, y una caballada de parte del PAN que dan pena: los secretarios de Estado son más grises que el Necaxa, Creel tiene imagen dentro del PAN pero afuera le pesan sus pleitos con TELEVISA y hasta sus problemas familiares, y bueno Josefina Vázquez Mota tiene ganas, tiene buen respaldo y equipo, pero no tiene el carácter para hacer frente al PRI y a López Obrador, eso me queda claro. Eso tenemos y eso nos darán. No habrá más opciones. Complicado que llegue Ebrad o un Juan Ramón de la Fuente (ese divo de la política ciudadana que no da su brazo a torcer con los partidos).
¿Qué pasará en los próximos seis años si seguimos así? Nada. Absolutamente nada. Todo igual. Los mismos políticos, las mismas mañas, la misma indiferencia, las mismas migajas a los jodidos y el mismo atole con el dedo a los demás. La única esperanza es una Reforma Política que abra el sistema a los ciudadanos, esos que deben estar a la sombra de partidos y líderes. Ciudadanos que ya no se queden en casa el día de las elecciones, que ya no sientan la necesidad de protestar anulando el voto. Insistamos, no condicionemos al apoyo, el dictamen del Senado es un primer paso, si queremos que llegue la reforma ideal, le estaremos endosando de nuevo nuestro destino como país a los mismos inútiles que tenemos ahora.
Atte
Reforma Política YA
... Donde el Olvido
Erubey Gtz